“La soledad de la muerte” es una exposición que reflexiona sobre la presencia de la enfermedad en un mundo que vive de espaldas a la muerte. Al igual que en los retratos romanticistas, asumo la mirada al paisaje en la más absoluta soledad, cuestionando mi propia existencia. Desde la desolación con la que el individuo se enfrenta a sí mismo. Con el desasosiego que despierta la naturaleza inconmensurable. Concluyo con la única posibilidad de aceptar el renacer de nuevas formas de experimentar la vida.

Mujeres de piedra, solas, incansables. Mujeres muertas de miedo. 

Dragones desbocados atraviesan mi hígado para llegar al otro lado.

Como la enfermedad, la piedra se viste de puro silencio.