Activist in Wonderland habla de una serie de personajes que abandonan un hábitat que ha olvidado su esencia, su humanidad, ellas han encontrado su refugio en el Wonderland que han creado. Nos invitan a mirar más allá de nuestras acciones cotidianas y a reflexionar sobre el impacto que tenemos en la vida animal.
Anhelan despojarse de la piel humana, tan ajena a la compasión, para convertirse en uno más de la manada. Nos confrontan con nuestra responsabilidad hacia ellos y nos invitan a reflexionar sobre nuestras acciones. Porque si somos capaces de transformar nuestra mirada hacia los animales, también podemos transformar nuestra relación con nosotros mismos.
Mis personajes, transformadas en fauna, metamorfoseados, nos invitan a un viaje introspectivo y nos acerca a la bondad de los animales que nos rodean, con la certeza de que todo acercamiento a ellos nos hace mejores personas.
Se trata de un canto a la pureza animal, una llamada a reconectar con la naturaleza que llevamos dentro.
A través de mis piezas, invito a sumergirse en este Wonderland alternativo, donde la empatía es nuestra brújula y el amor por los animales nuestra bandera.
En cuanto al lenguaje formal empleado, hay un acercamiento al preciosismo y al recargamiento del barroco, como resultado en algunas piezas que tengan ciertas reminiscencias historicistas y fantásticas, con un bestiario nuevo y moderno, criaturas híbridas que nos recuerdan nuestra propia dualidad, nuestra capacidad de ser tanto racionales como instintivos.
En todos lo casos, el personaje representado se muestran de frente, icónico y protagonista, portando su parte humana y su parte animal, afirmando su animalidad.